7 de septiembre de 2011

SINDROME POSTVACACIONAL


Después de mas de un mes totalmente olvidada de Internet y del blog. Tengo que decir una cosa. ¡Creo que me siento atacada por el síndrome postvacacional! No encuentro el momento de pensar en algo para escribir en el blog. ¿Será eso lo que me pasa?

Hace pocos años, que sabemos que existe este síndrome. Aunque no esta reconocido como una enfermedad, al día de hoy se esta estudiando y cada vez se le esta dando mas importancia.

Aquello que en los 70, 80, 90, años de mi época laboral solo se le llamaba “preocupación” “agobio”, aquello que sentí tantas veces después de las vacaciones y me hacia perder el sueño y la tranquilidad.
Lo de la vuelta al trabajo, sin saber que hacer con los niños porque el colegio no empezaba hasta mediados de Septiembre, haciendo una y mil cuentas para poder comprar tantos libros, que normalmente no eran solo para uno, si no para tres, además de uniformes, chándal y zapatos, porque los niños crecían. ¡Y con que rapidez crecían cada año! Aquel sin vivir que se sentía por estas fechas, no era otra cosa que síndrome postvacacional.

Dicen los expertos en el tema, que hace años no se hablaba de este síndrome porque no existía, más bien creo que nadie por entonces se planteaba que aquello que nos pasaba fuese una enfermedad.
A nadie se le ocurría pensar que después de unos días de descanso, tuvieses que ir al medico, por no tener ganas de ir al trabajo o por echar de menos los días tumbado al sol sin tener horarios nada mas que para pasarlo bien.
Esa desgana se supera con saber organizar el tiempo, sin dar mayor importancia a los síntomas que se notan, y poniéndose de manos a la obra que tengas por delante, buscando ratos de ocio en actividades que te gusten. En definitiva tratar de sacarle algo positivo a la vida cotidiana
Es normal que agobie la vuelta a la rutina, pero no es para tanto, solo es un poco de cuento, al sentir la añoranza de los días de ocio.


En mis años, le cuentas al medico estos síntomas y poco menos que te manda a “freír espárragos” como se dice vulgarmente.
Espero que lo mio sea pasajero.

12 de julio de 2011

POSTALES ANTIGUAS







Todos los de mi época -años 60- recordareis cuando se felicitaba en los cumpleaños con aquellas postales antiguas. A mi me parecían preciosas cuando las veía en casa de la abuela. Recuerdo unas con parejas de niños o de novios, también las había de flores, con pájaros o gatitos y en la parte posterior se escribía una dedicatoria cariñosa y la fecha.

Cuanto amor desprendían aquellas miradas de rostros con tonos sonrosados dulces y angelicales que irradiaban felicidad -Ya dudaba yo que existiese tanta perfección- Me gustaba mirarlas una y otra vez imaginando historias sobre sus vidas. Que felices se les veía, su cara lo decía todo. Seria así su vida en realidad. Las niñas y niños con preciosos tirabuzones y bonitos vestidos, las parejas de novios mirándose con ternura como si solo existiesen ellos dos olvidándose del mundo. Vivirían en grandes palacios rodeados de jardines con bonitas fuentes, jardines llenos de rosas, claveles o pensamientos como los que veía en esas postales que cada cumpleaños les regalaban sus novios a mis tías.


Me gustaba la costumbre que tenían ellas - mis tías- de cada verano forrar sus sombreros por dentro con bonitas telas y en el fondo cosían la postal con la dedicatoria del novio, de ese modo llevaban durante todo el verano su recuerdo.
En verano el sombrero era algo imprescindible para salir al campo y debajo del sombrero un pañuelo que les cubría casi por completo la cara.


        Rafaela.

13 de junio de 2011

TRISTES RECUERDOS

Hace unos días he tenido que asistir al entierro de un primo de mi marido. No era mayor, tenia 57 años, una edad estupenda, para haber podido disfrutar de sus hijas y nieto. Una grave enfermedad se lo ha llevado sin darle tiempo a más.
En esos momentos tan duros para toda su familia, mujer, hijas y hermanas, lo más triste era ver a sus padres, tan mayores, rotos por el dolor de vivir el entierro de su hijo. Nunca estamos preparados para una muerte, mucho menos para la de un hijo. “Esto se escucha decir ante un caso así”.


Cuando por desgracia tengo que acudir a algo tan triste (que según pasan los años va siendo más veces que las que una quisiera) Siempre me vienen a la memoria recuerdos tristes como el día que perdí a mi madre, cuando solo tenía 13 años. Fue un 29 de Junio, recuerdo que en los años 60 se celebraba la festividad de San Pedro y San Pablo.
Que difícil es describir la sensación de vació que sientes a tu alrededor. Como decía antes, para perder a un ser querido nunca estas preparada, pero con tan pocos años menos, nunca antes has pensado en semejante tragedia, si algo oíste sobre la muerte, no ponías mucha atención, eso nunca te pasaría a ti.

Te llega por sorpresa, notas que no estará nunca mas. La viste con tus propios ojos, te dijeron que la besaras, y tú te abrazas a ella, queriendo que se levante, y lo que encuentras es un cuerpo rígido, y al besarla notas algo tan frió como es la muerte. Como es posible, cuando poco tiempo atrás, sus besos y abrazos era el mejor calor que tenias en la vida. Piensas que debe ser un sueño, todo esto no te puede estar pasando. Solo encuentras algo de consuelo escondiéndote a llorar, preguntándote porque, porque paso todo esto, quien tiene la culpa que de un día para otro te cambie la vida de esa manera. La quieres buscar mirando por los balcones hacia una calle y otra, crees que la veras venir por la esquina, notas su presencia detrás de ti, pero cuando te das la vuelta, vuelve a estar detrás tuya, notas sus brazos abiertos, como diciéndote” no te preocupes estoy aquí" pero eso no te tranquiliza, al contrario, te da miedo, sabes que no puede estar, es solo una ilusión.Pasan los días, y el desconsuelo es tan grande, la amargura tanta, que te vuelves un poco egoísta pensando solo en tu tristeza, culpando a tu ser querido por haberte dejado en este mundo.


Escuchas comentarios, sobre la pena que das a los demás. Que según pasen los años la echaras mucho de menos. Que ya no serás una niña como las otras, por el luto no podrás salir en años, con lo cual los juegos en la calle se acabaron, salir a la feria ni pensarlo. Llegue a odiar los Domingos y Festivos, era cuando mis amigas se marchaban vestidas de fiesta, siempre les agradeceré, que nunca dejaron de pasar antes por mi casa.


No crees que esto se pueda olvidar con el paso del tiempo. Tu mundo hasta ese momento era tan pequeño, que no te paras a pensar que habrá gente pasando momentos parecidos a los tuyos. Así días y noches hasta que pasado un tiempo largo, logras superarlo y te acostumbras a su falta y a vestir siempre de negro.
Intentas hacer todo lo mejor posible para que nadie diga. Como falta la madre!


Y poco a poco, te vas animando porque eres joven, pero te acompleja tener ganas de reír estando de luto, te gusta ir al cine y te sientes mal creyendo que te critican por ello, pues todavía tu vestido es negro.


Cuando recuerdas esos tristes años, piensas que después de aquello, solo una enfermedad te puede vencer en la vida. Si aquel tiempo lo superaste sin sicólogos, todo lo demás puede ser más fácil.





1 de junio de 2011

MIS ADORABLES VECINOS, LOS PAJAROS


No es que me haya vuelto ornitóloga, solo que sin más remedio tenía que hablar de mis vecinos los pájaros. Resulta de lo más entretenido y divertido observar estas pequeñas aves tan variopintas que parece que encuentran su paraíso en ese pequeño terreno. Allí todos conviven en buena armonía.
En este lugar se dan cita todos cuando los arboles se empiezan a llenar de hojas. No solo están los ya mencionados Mirlos, también se escuchan los sonoros silbidos de la Oropéndola. Digo se escuchan, porque a este bonito pájaro es muy difícil verle, ya que se posa en los altos y frondosos chopos y aunque tiene un plumaje muy vistoso en el que predomina el color amarillo en el macho, y un tono verdoso en la hembra. Se camufla entre las hojas y solo se le ve cuando se mueve con un vuelo alto, rápido y largo hasta los árboles vecinos. La Oropéndola pasa por mi jardín dos veces al día, una por la mañana y otra a última hora de la tarde. (Hace como si de una visita rápida se tratara). Siempre viene la pareja uno detrás del otro, alegran con su canto como media hora y se marchan tan rápido como llegaron, volviendo a pararse en los arboles mas altos que encuentren, saludando a todo el que quiera escucharlos. Esta ave se encuentra como especie amenazada.
El Ruiseñor suele llegar en Abril y cada año ocupa el mismo nido donde crio por primera vez, puedo decir que es un vecino habitual y el más apreciado que tengo hasta el otoño, por su hermoso canto esta considerado como el rey de los pájaros cantores, parece no tener descanso, en época del apareamiento se les suele oír hasta altas horas de la noche. El nido lo tienen en arbustos bajos y frondosos, casi a ras del suelo, como por ejemplo en el romero, hiedra, o aligustre. Es un ave pequeña y por lo tanto también es muy difícil de ver.
En un chopo seco, hizo su nido el Pájaro Carpintero, algo ruidoso hasta que termina de hacer el agujero que le lleva su tiempo. Suena como una especie de tamboreo repetitivo toc, toc, toc al golpear con el pico el viejo tronco. Suele taladrar a primeras horas del día, y para verlo hay que armase de paciencia, una vez terminada su labor, es silencioso, entra y sale muy rápido del hueco que utiliza para anidar de noche.
También esta la Tórtola que hace su destartalado nido, con cuatro palos mal puestos en las primeras ramas de un chopo, siempre a poca altura. Se puede ver la pareja junta hasta que tienen los huevos a partir de ese momento, uno de los dos estará en el nido mientras que el otro vigila desde un sitio alto, se pasa horas sobre la antena de la televisión y en las horas estivales del día, cuando todos los pájaros callan, se escucha su cansino y ronco ronroneo, rourr-rourr-rourr (La podemos llamar la vecina pesada, charlando en el patio a la hora de la siesta).
Tenemos el noctambulo Cuco, imposible de localizar porque su actividad es siempre de noche, solo podemos identificarlo por su inconfundible canto pausado cu-cu, cu-cu. Esta ave canta cuando todos duermen, es una de las primeras aves que nos anuncia la primavera, se le puede oír a partir de la media noche durante una o dos horas.
No puedo olvidar los bulliciosos y multitudinarios Gorriones. De todos mis vecinos, son los que más trabajo me dan, por lo que ensucian, ellos son fijos, no se marchan nunca, les encanta la presencia del hombre, aquí crían su numerosa prole año, tras año. El Gorrión junto con la gruñona Urraca (que siempre parece estar malhumorada y peleando con alguien) pasan los inviernos sin temerle a las tremendas heladas de estas tierras de Castilla La Mancha.
Todos se encuentran con el derecho de ser los primeros en probar las cerezas, ciruelas, manzanas o uvas. Sera como premio a no tener pereza a la hora de brindar sus alegres trinos.

21 de mayo de 2011

EL MIRLO COMUN



No hablo de uno, ni de dos, sino de muchos mirlos que en esta época del año alegran el amanecer en el campo. Llevo años observándoles y por más que los miraba, nunca pude saber tanto sobre ellos.
Hoy quise saber de su vida y costumbres, he sabido lo que difícilmente podía aprender de ellos con pasarme horas mirándoles. Son muy astutos y se mueven en el suelo dando saltitos, cuando vuelan lo hacen con vuelos bajos y no muy largos, hacen sus nidos en setos de jardines, aligustre, y debajo de alguna teja de tejados bajos.
Disfrutar de su canto sobre todo al amanecer y al caer la tarde, es todo un placer, por la infinidad de gorjeos que puede tener en sus trinos. Se puede decir que el mirlo silba, toca la flauta, llama o charla.
Había podido comprobar que no canta igual el mirlo de Madrid, que el del campo, pero no sabía porque. Es por su capacidad de imitar todos los sonidos que tiene a su alrededor. Si lo escuchas detenidamente creerás estar escuchando distintos pájaros por la facilidad de cambios que puede tener.
Canta desde enero hasta la última semana de julio y con más intensidad en primavera, en la época de apareamiento y cuando reconstruyen el nido que reutilizan de un año para otro. Esta especie es monógama, la fidelidad es la regla general hasta la muerte de uno de los dos. Se alimenta de insectos y frutas.
Siempre he mirado el mirlo negro, que es el más común en la zona. Es de un negro intenso azabache que contrasta con el amarillo del pico y un aro alrededor de los ojos también amarillo. Por más que buscaba nunca supe diferenciar la hembra del macho, ahora se que la hembra es de color mas parduzco, y se mueve menos que el macho porque se ocupa todo el tiempo del nido. A veces suelen tener hasta tres generaciones por año.

17 de mayo de 2011

TERESA Y LA CRUZ DE MAYO

En el mes de Mayo el mes de las cruces, no puedo dejar de recordar a Tere. Una persona que vivía este mes con autentica pasión. Desde el día tres que era el cumpleaños de mi padre, ya tenía la Cruz puesta. Quizás ella no sabía exactamente el origen de esta celebración, pero si la seguía con la tradición de nuestro pueblo.

Allí en La Garganta, era costumbre de poner una Cruz o altar en muchas casas. Engalanada con la mejor colcha o tapete que se tuviera, adornada la base con romero y flores, muchos floreros y estampas de la virgen, grandes macetas alrededor en el suelo, la pequeña cruz presidia un lugar privilegiado en la casa.

El venir a Madrid, a Tere no le hizo cambiar sus costumbres. Aunque las casas eran más pequeñas que en el pueblo, ella se las ingeniaba para buscar un rinconcito y poner su Cruz todos los años, y durante todo el mes no le faltaban las flores. (Esto y otras muchas cosas, me contaba ella) que le hacían estar un poco mas cerca del pueblo. Yo no podía entender como siendo las dos de la misma edad, a ella no se le olvidaban las fiestas y costumbres de su tierra. Cosas que a mi me costaba recordar, o no las tenia en cuenta.

Hasta los doce años Tere y yo, fuimos compañeras en la escuela, hicimos la Comunión el mismo día, amigas podemos decir, teníamos la misma edad y nuestros padres también se conocían como era normal en un pueblo pequeño.

Nadie podía pensar que pasados unos años (al faltar mi madre) ella seria la madre de mis cuatro hermanos pequeños. De los que me siento orgullosa al sentir como me quieren, como también yo los quiero a ellos.

Siempre la llame Tere y ella a mi Rafi, igual que lo hacíamos desde pequeñas. Así fue como vivimos en nuestra juventud, las dos teniendo niños casi al mismo tiempo. Los suyos eran hermanos míos y tíos de mis hijos, de echo hay algún tío mas joven que el sobrino. Sonaba un poco raro que mis hijos la llamaran abuela siendo tan joven, pero ella así lo quería y así lo vivía, decía que no le importaba, ya que eligió a mi padre con todas las consecuencias aunque la diferencia de edad era de veintidós años se adaptaron el uno al otro y fueron muy felices.

Tere murió muy joven hace once años, solo tenía cincuenta y uno, se fue en los mejores años de su vida. Conoció su primer nieto, pero se perdió a otros cuatro que vinieron después.
La vida tiene injusticias. Mi padre que pensó siempre que por lógica faltaría antes que su mujer, la vida le jugo otra mala pasada y tubo que vivir su perdida, que solo supero a duras penas cuatro años mas.

Los recuerdo a los dos con mucho cariño. A mi padre por ser él, a Tere como su mujer durante treinta y tantos años, con todos los momentos buenos vividos y otros también de duras enfermedades. Tere siempre estuvo ahí.
Así fue la convivencia en familia.

11 de mayo de 2011

28 de abril de 2011

MI BLOG

A puntito de cumplir el año con mi blog, hago recuento de este tiempo y pienso porque sigo con él.
También quiero desde aquí dar las gracias a todas las personas que me ayudaron en mis inicios a la informática.
Todo empezó en Asociación Cultural Gandalf con una prueba para crear un blog, cuando iba a terminar el curso después de haber estado tres largos años.
Mirándolo en años se hace largo, pero si pienso que solo era hora y media a la semana, en absoluto se me hacia pesada esa hora de la tarde, todo lo contrario era un rato agradable con los profesores y compañeros que en ese tiempo conocí.
El primer curso, era de iniciación a la informática. Bajo la supervisión de las coordinadoras Rosalía Poza y Teresa Hermida, con la ayuda de colaboradores como Antonio Martinez, Mari Carmen Rincon, Irene y Paco, todos con una enorme paciencia al menos conmigo, si tenemos en cuenta que hasta entonces, parece como si me dieran alergia los ordenadores, nunca se me había ocurrido sentarme delante de uno. Bueno, también pudo ser que el único que había en casa nunca estaba libre.
Segundo curso, Power Point e Internet. Este lo empezaba yo con poco entusiasmo, puesto que en el primero ya me había costado aprender a manejar el ratón, no estaba muy segura cuanto duraría en el tema, pero mira tu que fue todo lo contrario, me empezaba a gustar, como era normal después del primero, el manejo con la tecnología iba siendo mejor y todo esto de las presentaciones con imágenes y animaciones me entusiasmó. Tuvimos que realizar un trabajo con similitudes entre España y Eslovaquia, buscando semejanzas y aplicándolas en diapositivas. En aquel momento me resulto de lo más interesante y salió bien.
Tercer y último curso para mí. Con Excel el peor, eso de los números nunca se me dio bien, pero era lo que tocaba y al final lo conseguí, más o menos…
El curso terminaba en Junio y a primeros de Mayo, una tarde nos dice Teresa que tenemos que abrirnos un blog ¿Qué es eso Teresa? le pregunté. (Tengo que deciros que era la primera vez que oía la palabra blog en informática). Nos dio las instrucciones y nos fuimos ese día cada uno con nuestro “blog debajo del brazo” pero el problema para mi vino cuando quise abrirlo sola en casa, como no lo encontraba, lo mejor solución era abrir otro, así lo hice, de esa manera me encontré con un segundo blog y al final tuve que abandonar uno, pensé que ya seria difícil intentar escribir en uno, como para pensar en dos.
El resumen de todo es que me encuentro contenta de tener mi blog, como también lo estarán algunos amigos y familiares, pues con los años me dio por contar batallitas sin parar a todos los de mi entorno, creo que los tenia cansados de tanta historia, cada vez que tenia ocasión, ya estaba con mis recuerdos.
Ahora en mi blog, escribo lo que quiero y cuando puedo, no me para nadie, me siento bien al hacerlo. Se que tengo algún problema con los puntos y las comas (porque todo lo demás lo hace bien el corrector ortográfico), me gustaría no tener ninguna falta, y pido disculpas por esto, a todo el que me sigue leyendo.
No tengo seguidores, ni muchos comentarios, solo sé, que me leen porque alguno me lo dice, pero si fuese de otra manera estaría mas comprometida con la tarea de escribir mas seguido.
¡No se hasta cuando, pero seguiré!

14 de abril de 2011

LA YEGUA

La yegua de la casa, era un animal noble y dócil, era muy querida por todos pero sobre todo por los más pequeños, ella lo sabía, por eso nunca movía una pata si estaba cerca algún niño. Le podían cepillar el lomo, la tripa incluso hacerle trenzas en la cola o en la crin, que el animal no se movería hasta estar segura que el niño se había retirado de su lado.

La mas pequeña de la casa siempre compartía con ella lo que comía, lo mismo le daba pan, que un tomate o un pepino, así tenia ganada su confianza, tanto que a la hora de montar, solo tenia que agarrarse a la cola y gatear por sus patas para encaramarse a su lomo.
El agua quedaba lejos, por ese motivo costaba trabajo acarrearla, había que hacerlo con la yegua, empezando por ponerle el aparejo, ciñendo bien la cincha y colocando las aguaderas para poder llevar cuatro cantaros, además no se podía olvidar un cubo, el cubo era parte importante en este menester (Luego sabremos el misterio de este cubo) Como los mayores tenían muchas otras ocupaciones, la tarea de traer agua la podían hacer los más pequeños, cosa que se tomaban estos, como un paseo entretenido.

Las dos pequeñas se montaban en la yegua, y como si se fuesen de romería, cantando a dúo, alegraban los campos y caminos por donde iban pasando. La gente de los huertos al oírlas ya sabían que era la manera que ellas tenían de no tener miedo a nada, ni a nadie, estar siempre juntas y cantar para ahuyentar los bichos y animales que podían cruzarse en su camino. De las dos, la más pequeña era la menos miedosa y la mas atrevida tratándose de ir sobre la yegua, por eso cuando se cansaba de ir sentada, se ponía de pie en cima de la yegua empezando a bailar (todo esto sin parar de andar) de esta manera la actuación se hacia mas interesante y atractiva. El animal se movía con sumo cuidado, bien parecía que se diera cuenta de la inocencia de las chiquillas, cuidando sus pasos para que no les pasase nada.

Si el agua era para la casa, se iba a la fuente que había en la estación, si era para los animales podías traerla de las charcas en las graveras de las minas. Aquí es donde se hacia imprescindible el cubo (para las pequeñas hubiera sido imposible llenar los cantaros sin el) en la fuente, la que estaba en el suelo, ponía un poco de agua en el cubo y se lo daba a la que estaba encima de la yegua y así iban llenando los cuatro cantaros, si había que hacerlo en las charcas, lo mejor era meter el animal en el agua que le cubría hasta la panza, de esta forma, desde arriba, solo tenían que alargar el brazo con el cubo para coger el agua y luego vaciar en el cántaro.
Todo esto lo hacían sin prisas, entre cántaro y cántaro se pasaban el tiempo mirando los animalillos del agua, los llamativos avioncitos en los juncos, los zapateros, esos insectos tan curiosos que se movían tan rápidos y nunca se hundían, lo mismo intentaban coger una rana, un renacuajo, o simplemente hacían planear un piedra tirándola sobre el agua contando cuantos saltos daba sobre ella.
Mientras tanto la yegua aguantando con las patas en remojo en medio de la charca. Si hubiese podido hablar la pobre yegua la de veces que hubiera dicho que ella no era un juguete, que era un animal, solo que tenia inteligencia y mucha paciencia con los niños.

29 de marzo de 2011

LA NIÑA RUBIA

El matrimonio aquel, no tenia hijos, por ese motivo María no era feliz, su vida transcurría monótona y obsesionada con la idea de tener niños.
Su marido tenía tierras y ganado, que con ayuda de jornaleros lograban buenas cosechas. Tampoco a la señora le faltaba una criada para lavarle la ropa y ayudarle en el cortijo.
María tenía todo lo que mucha gente de su entorno en aquellos años 50 le podía envidiar. Cuando a su alrededor todos pasaban fatigas para conseguir un jornal, ella se podía permitir el lujo de usar cremas para la cara, el Visnú, los perfumes y muchas otras cosas prohibidas por la escasez de la época para las demás mujeres.
Su cara muy blanca, por las cremas o polvos que usaba, el pelo muy largo y liso, de un negro brillante pringoso (contaba ella que lo cuidaba con aceite de romero) la impresión al ver su aspecto resultaba un tanto extraño en aquel mundo bucólico en el que vivían en medio del campo. El matrimonio no le gustaba relacionarse con la gente de la zona, salían de casa solo lo imprescindible.
María solo se ocupaba de ella, pensando la forma de llenar ese vacío que sentía al faltarle ese hijo tan deseado. No podía entender porque le había tocado la desgracia de no tenerlos cuando todas las demás mujeres tenían tres, cuatro, cinco, incluso más.
No muy lejos de donde vivían había un matrimonio más joven que ellos que tenían un niño y una niña. Desde que nació aquella niña, María se encapricho de la pequeña, según la veía crecer le parecía una princesita, con ese pelito rizado y rubio. Justo la hija que ella hubiera deseado tener.
Como dicho matrimonio tuvieron años después otra niña, María empezó a soñar, pensando que podía ser la ocasión de pedir la pequeña a sus padres, supuesto ellos tenían ya otra, no les importaría dársela. Según lo venia pensando, así se lo expuso al matrimonio vecino, a la niña no le faltaría de nada, la tendrían cerca para verla todos los días y en su casa podía vivir con todos los caprichos que en esa humilde casa no podían darle.
Como era de suponer aquellos padres amantes de sus hijos, recibieron esta propuesta como una locura de aquella señora caprichosa que pensaba conseguir todo con su dinero. Dijeron un no rotundo a tanta insensatez. Cuando alguna vez insistía en hablar del tema, ellos lo dejaban pasar, como que la mujer no estaba bien, como si les diese pena de su mente obsesiva. Solo le respondían ¿Pregúntale a la rubita?
Sin embargo ella no se daba por vencida y no dejaba de acosar a la pequeña, con palabras como ¡Estarás muy bien, vente conmigo! ¡Mira que tengo guardado, para cuando te vengas! La niña no hacia caso, solo entendía lo molesto que resultaba oír su cansina cantinela cada día que se la encontraba.
Después de 4 o 5 años, la obsesión de aquella pobre mujer no desaparecía; un día tuvo la ocasión de enseñarle a la pequeña las cosas que había perdido al no irse a vivir con ella. Le tenia una bonita habitación toda de rosa, con alguna muñeca, un reloj de oro además de una medalla y muchos cuentos. Esa fue la última vez que la niña la visito. Le dio tanto miedo, que llego a pensar que un día la encerraría en su casa.
Ni siquiera los cuentos podían llamar la atención de la pequeña que ese día fue consciente de lo que pretendía la señora. Quería separarla de sus padres y hermanos. Además, desde ese momento, también empezó a tener desconfianza de los pensamientos de sus padres. ¿Por qué no habían parado las ilusiones de aquella mujer? Tuvo que pasar algún tiempo sin verla, para que la pequeña no sintiera el temor de que la iban a separar de su familia.
Al final, aquella habitación fue ocupada por una jovencita adolescente, que colmaría la dicha de María. Y la tranquilidad de la niñita rubia.

21 de marzo de 2011

POEMA DE LA LOBA PARDA

Según he leído, el poema “La loba parda” es anónimo, de origen pastoril extremeño nació en Cumbres Mayores, con eso de la trashumancia se extendió por toda Castilla. Hoy en día tiene alguna otra versión, pero la que yo recuerdo es la extremeña.
La quiero dejar aquí en mis recuerdos
Estando yo en mi majada,
repuntando mi cayada,
me vi de venir una loba
dirigida a mi manada.

Le dije: «Vuélvete, loba,
que tengo mis siete perros
con mí perra Cortijana».
Estando en estas palabras
fue la loba y se llevó
a la chivita blanca,
hija de la Hortelana.

«Andad, perritos por ella,
sí me entregáis la pellica,
la cena tenéis ganada:
siete calderos de leche
y otros tantos de cuajada».

Anduvieron mis perritos
siete leguas barbechadas,
y corrieron otras siete
por una espesa montaña.

Al llegar a una ribera
la loba se vio apretada:
«Aquí tenéis vuestra chivita,
llevársela a la manada;
el pellejo pa'l pastor,
que se haga una zamarra
y la carne pa los perros,
que no se desperdicie nada.


20 de marzo de 2011

LA TITA CONSUELO

Siguiendo con los recuerdos de La Raña, o lo que es lo mismo el cortijo de la Abuela, no podía olvidar a la tía Consuelo. Ella era la persona mas cariñosa y con mayor paciencia para con los niños, a la vez la encargada de poner orden a tanta chiquillería que sobretodo en los veranos nos juntábamos en el cortijo. No solo éramos primos también algunos niños de cortijos cercanos, les gustaba pasar los días con ella. (Aun hoy en el pueblo los niños por la calle la llaman abuela Consuelo y la paran al verla pasar para darle un beso)

Durante el día con el bochorno típico de los veranos del sur, sobretodo las niñas no salíamos del cortijo, ya intentaba Consuelo darnos algún entretenimiento como podía ser enseñarnos punto de cruz o bordados. (Siempre hay que estar haciendo algo de provecho, nos decía).


Pero al caer la tarde era el momento de ir a la era que estaba en plena actividad, los carros llegando con el grano, los hombres trillando y los chavales como si se tratase de caballitos de feria haciendo cola para que nos dieran vueltas y mas vueltas subidos al trillo.

En la noche nuestra ilusión era dormir en la era o "Posada de las Estrellas" como le llamaba Ella, eso si, siempre encima del carro. Pues la tita le tenia miedo a toda clase de bicho andante. (Su valor le tenia que echar sabiendo que por la noche bajaban lobos de la sierra)


Parece que la estoy viendo sacar los colchones de lana y alguna manta para la madrugada, subirnos al carro y empezar a jugar al veo- veo, mirando 
ese hermoso cielo tan claro y limpio, jugar a contar estrellas, enseñarnos a encontrar la Osa Mayor o Carro, y el Camino  de Santiago. Otras veces contarnos cuentos hasta que nos dormíamos. 

Cuando en algún momento se oían ladrar los perros, la tita para tranquilizarnos, alzando la voz recitaba el "Poema de la loba parda”

Dejo aquí una estrofa del poema, para no hacerlo tan largo.


“Andad, perritos por ella,
si me entregáis la pellica,
la cena tenéis ganada,
siete calderos de leche
y otros tantos de cuajada.”

Cuando tocaba lavar la ropa era estar todo el día en las Pozas. Para llegar a este lugar que estaba junto a la sierra, había que ir con la burra cargada con la ropa sucia y cuatro cantaros, para la vuelta traerlos llenos de agua (el agua de las Pozas era de lo mejor que había por la zona). Había una alberca unas  pilas y un pozo, este tenia unas tablas colocadas de tal manera que en medio quedaba el hueco suficiente para que pasase el cubo de cinc, con una soga atada al asa el cubo serbia para sacar el agua. Tenía su arte esto de echar el cubo al pozo, si no le dabas un pequeño vaivén a la soga no conseguías llenarlo. Este tenia que caer al agua un poco de lado o boca abajo y al darle el movimiento se llenaba.


Lavar la ropa blanca se hacia en tres tiempos, primero frotar con el trozo de jabón en la ropa, luego frotabas bien con los puños y terminabas plas, plas, plas, dando unos golpecitos en la piedra haciendo esto repetidas veces hasta que la mugre desaparecía. Después se le daba el segundo “ojo” se le llamaba así a una segunda agua haciendo el mismo procedimiento. Luego se ponía a solear, regando con agua cada cierto tiempo, para después aclarar con abundante agua, poniendo en el ultimo  aclarado el “azulete” este era imprescindible, mas o menos como hoy el suavizante, y por ultimo a secar. 

Cuando volvíamos al cortijo la ropa iba seca y doblada.

Así como si fuese un juego la tita me enseñaba a lavar, a doblar las sabanas, a bordar y a tantas cosas cotidianas de la época.


                 
                                     
Tita, siempre has sido el ejemplo que yo quise seguir, ejemplo de sencillez y forma desinteresada de dar cariño a todos los que nos hemos acercado hasta ti cuando te hemos necesitado.

 Ahora en este tiempo te toca recibirlo, te toca disfrutar de los tuyos que son muchos, te quieren y tienes la gran suerte de tenerlos cerca.

Te quiero. 

Rafi.



9 de marzo de 2011

BODA MEDIEVAL




Como tengo hermanos, mucho mas jóvenes que yo, de vez en cuando se les ocurren fiestas tan divertidas como esta que voy a contar.

Mi hermano Antonio y Mari Ángeles, ya nos venían diciendo que nos darían una comida para celebrar su unión como pareja.

Ha sido el día 5 de marzo. Ellos buscaron la fecha que coincidiera con el sábado de carnaval, para que todos fuésemos vestidos de época medieval.

Puedo deciros que la fiesta resulto mas divertida de lo que hubiéramos podido imaginar. Desde los mayores hasta los mas pequeños, todos ataviados con las vestimentas y peinados de la época. Los reyes eran la pareja protagonista, pero no faltaban los caballeros armados, princesas, y alguna que otra mesonera.

Al llegar al restaurante vimos que seria en la terraza donde estaban preparando la lumbre de la barbacoa y como el día amaneció más bien fresco, llegamos a pensar que pasaríamos frio. No fue así, ya que había una jaima acondicionada y calentita con música ambiental de la época. Además otra zona de porche con sillones para sentarse al sol los ratos que salía. Tampoco faltaba un pequeño parque infantil que fue la ilusión de los más peques.

La comida fue tipo bufe, empezando con jamón ibérico buen queso, tortillas de camarones y croquetas, después la barbacoa con las carnes, sin, o con su sabor agridulce, hubo para todos los gustos, desde pinchos morunos hasta costillas y pollo sin olvidar chorizos, morcillas y por supuesto el buen vino o lo que cada uno quisiera de bebidas.

Terminada la comida todo el que quiso disfruto del baile, en el cual hubo momentos para transportarnos a tiempos tan remotos e imaginar como eran las fiestas en esa época.

Un día feliz para recordar. Gracias a esta pareja que todos le deseamos que sigan así de felices toda su vida.

22 de febrero de 2011

LA ABUELA JOSEFA Y SU CORTIJO


La abuela Josefa
No se porque razón, pero desde muy pequeña pasaba largas temporadas donde la abuela Josefa, luego al empezar la escuela solo iba los veranos en vacaciones, según fui creciendo el tiempo que pasaba allí era mas corto.

La abuela Josefa era una mujer alta y fuerte, había que hablarle alto para que oyese, el pelo recogido en un moño, vestida siempre con el hábito de la Virgen del Carmen, con su delantal y como si quisiera descansar se ponía las manos en la cintura (en jarras se decía) Tuvo ocho hijos cinco hembras y tres varones, Adolfo, Victoriana, Sebastián mi padre, Consuelo, Felisa, Andrés, Aurora y Faustina. No se a que edad quedaría viuda pero cuando yo nací ya no vivía el abuelo José María, y en esos años solo quedaban solteros con la abuela Andrés, Consuelo, Aurora y la tía Faustina, esta ultima estaba siempre en el pueblo cosiendo.

Llamaban cortijos a todas las casas que había en La Raña. No puedo recordar todos los que había ni porque se le llamaba cortijos, pues estás casas no eran grandes ni nada parecidas a los grandes cortijos de Andalucía, pero se que estaban unos cerca de otros y todos los que allí vivían eran como familia, ayudándose en todo lo que necesitaban.

Un día de reunirse era el de la matanza, haciéndola en días distintos para poder colaborar todos en las faenas que la ocasión requería y prestarse utensilios como cuchillos, artesas y maquina de hacer morcillas.

Otro día de reunión y fiesta era el jueves de Comadres, hacían como un sorteo donde las mujeres sacaban un nombre y al coincidir estos, pasaban a llamarse comadres durante todo el año. Las comadres entre ellas, nunca se llamarían por su nombre real, también sus maridos serian compadres.

El cortijo tenía la puerta al Noreste. Por entonces, con la hora real del sol- tenían el reloj mas antiguo que se conoce- según iba dando la sombra, se sabían las distintas horas del día. El punto que mejor recuerdo era el de las doce del medio día, a partir de ese momento no se tardaría mucho en ver llegar a los segadores en verano, después de unas cuantas horas de siega volvían para comer y descansar para luego continuar la jornada . Para esa hora la Abuela ya estaba terminando la comida, que por cierto debía de guisar muy bien. Desde siempre he oído contar una anécdota de lo mucho y bien que guisaba. De vez en cuando, pasaba por los cortijos una pareja de la guardia civil y daba la casualidad, que al pasar por el de la Abuela, coincidía con la hora de la comida, al invitarles si querían comer, ellos dos, siempre decían, por ser cocido nos vamos a sentar, Josefa lo hace tan bueno. Hubiese lo que hubiese de comida, respondían lo mismo (Seria que todo les estaba bueno, o podía ser el hambre que llevaban)

Las ventanas de la casa eran muy pequeñas una en cada cuarto o habitación, de los tres que tenia, la cocina con chimenea para el invierno y en verano si el año había sido bueno, se llenaba de trigo o cebada y encima del grano montones de melones y sandias. Para los pequeños que estábamos en esos días no había mejor cosa que mandarnos a coger un melón de la montaña de trigo, si no estaba muy bueno llevarlo a la zahúrda para los cerdos. Como disfrutábamos comiendo melones y sandías.

En la puerta del cortijo, había una enredadera en un pequeño jardín lleno de pericones y macetas con geranios, gitanillas y claveles. Al llegar la tarde, veía llegar al tío Andrés lavarse apresurado y marcharse a un cortijo cercano, donde le esperaba la tía Basilia entonces su novia. Mientras la tía Consuelo y la tía Lola, se arreglaban con su delantal de costura y una flor prendida en el pelo, sentándose a coser en la puerta hasta que llegaban los novios José y Carmelo. A partir de ese momento, la abuela sentándose en una silla delante de los cuatro, cada pareja hablándose despacito al oído, y la abuela a duermevela, pero no se movería de su lado las horas que ellos estuviesen allí (a esto se le llamaba guardar la cesta)

Lo que llamaba la atención al llegar al cortijo, era la noche. acostumbrados a la luz eléctrica, el verles encender el carburo cuando oscurecía era todo un ritual. El carburo se abría como una cafetera a rosca y había que tener mucho cuidado porque el olor que desprendía era tan fuerte que mareaba, se rellenaba la parte de abajo del mineral, en el departamento de arriba se ponía agua, se cerraba bien y se encendía, también con cuidado porque algunas veces daba un fogonazo que asustaba. Con este tipo de lámpara en la cocina, y un candil, la noche se hacia de lo mas misteriosa, oyendo contar a los mayores sus cosas cotidianas del día, el lobo o zorro que habían visto, o bien contando historias de tiempos pasados hablando de maquis que bajaban de la sierra y asaltaban por los caminos.

17 de febrero de 2011

13 de febrero de 2011

PASEO POR MADRID







Estas son fotos de un día cualquiera paseando por Madrid.
Aunque llevo muchos años viviendo en Madrid, hasta hace muy pocos, no había sabido disfrutar de sus monumentos, plazas y rincones llenos de encanto por donde pasear o sentarte admirando edificios en los que nunca antes me había detenido para mirarlos.
Imagino, que lo que yo os pueda descubrir hoy, cada uno de vosotros habéis sabido apreciarlo hace tiempo.
Creía que conocía Madrid, como no voy a conocerlo viviendo aquí 50 años, habiendo trabajado una larga temporada por La Plaza de Opera, a la cual llegaba en coche hasta el aparcamiento de Santo Domingo, o en metro hasta Sol y bajando por la calle Arenal. Claro que tenia que conocer la capital habiendo salido mucho de noche, cuando nunca era tarde y nada te cansaba.
Todo era vivir muy deprisa y querer conseguir lo mejor. (Que distintos y maravillosos vemos ahora aquellos años de juventud)
Mi explicación esta en que ahora tengo ese tiempo que me pase toda la vida buscando, y en esto me dio por conocer mi ciudad con la calma que requiere conocerla a fondo.
Tengo la suerte de llevar a mi lado a mi marido, un gran conocedor de cada calle y plaza por donde pasamos. Porque él sigue diciendo aquel tópico antiguo “de Madrid al cielo”
Nunca nos olvidamos de pasar por las tabernas de tapas que ya conocemos desde jóvenes.
Lo estoy viviendo como cualquier turista que viniera de otro país. Todo esto con mucha calma y siempre pensando la suerte que tengo de vivir en la Capital de España.
Si tengo alguna duda sobre un edificio, anoto la calle y busco en internet para asegurarme.


21 de enero de 2011

MI PUEBLO DE ACOGIDA




La llegada a Madrid cuando la vida obligaba a emigrar no era fácil para nadie, aun más, cuando nunca antes has salido del pueblo.

Durante algún tiempo pude volver a Conquista, un día o dos al año, siempre para el día de Todos los Santos, era día señalado y obligado acudir al cementerio. Hasta que un día pensé que ya poco me ataba al pueblo y los viajes a él, se fueron distanciando cada vez más.

En la Capital llegue a echar de menos muchas cosas, pero sobretodo el contacto con la naturaleza, la paz y tranquilidad que se respira en el campo, al que tan acostumbrada estaba. Por todo esto, y también porque conocía mucho Cuenca. Un día me encontré en Villar de Cañas, un pueblo de la mancha conquense.

Este pueblo con su gente sencilla, sus campos, que en nada se parecían a los que yo conocía, pero con el mismo sol y las mismas estrellas de noche. ¡Las mismas, que de pequeña había mirado tantas veces, las había vuelto a descubrir en esta tierra! Porque en Madrid, no se veía el cielo como se veía en el campo, tampoco se escuchaban las ranas, ni los grillos, ni te despertaba el canto del gallo al amanecer.
El reencuentro con estas pequeñas cosas, fue la consecuencia de que lleve 35 años, disfrutando de Casalonga, una urbanización joven, pero extensa en terreno, que empezaba en los años 70. Aquí, junto con mi familia tengo los mejores recuerdos de mis años jóvenes, la mitad de mi vida la he pasado aquí (mis hijos aunque nacidos en Madrid, le llaman su pueblo)

De este pequeño pueblo habría mucho que contar sobre sus costumbres y fiestas, porque Villar de Cañas como todo pueblo, tiene su historia. Sus orígenes datan de 1480, tenía una gran posada medieval y una especie de venta donde descansaban los transeúntes y arrieros, existiendo cuadras para sus animales y contando con un gran pozo (existente aun en la plaza), a cuyo alrededor brotaban grandes cantidades de cañas dulces, siendo así conocida como la Villa de las Cañas.

El municipio se encuentra a unos 8 kilómetros de la autovía Madrid -Valencia, a camino entre la Serranía y la Mancha. El río Záncara afluente del Guadiana atraviesa su término municipal.

Aparte de una ermita del siglo XVII donde se venera la Virgen de la Cabeza, el monumento principal es la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, sobria construcción de inspiración renacentista,

La Iglesia tiene un Órgano de estilo neoclásico, fue construido hacia 1760 por Julián de la Orden maestro organero conquense que posteriormente construyó también los dos órganos que hay en la Catedral de Cuenca.


Rafaela.

5 de enero de 2011

NOCHE DE REYES


Como llega la noche de Reyes estoy pensando en la ilusión de miles de niños esta noche.

Y pensando en niños, pienso en mi nieto que cumplirá tres años en el mes de febrero.

Este año será el primero que disfrutara de la cabalgata de los Reyes Magos, a la vuelta vendrá con su cabecita llena de fantasías e ilusiones con la magia vivida de un momento para el inolvidable, que culminara cuando a la mañana siguiente se encuentre con los juguetes que le dejaran los tres Magos de Oriente.
¡Quien no recuerda la ilusión de esa noche aunque los juguetes fueran menos!

Hoy en Madrid sus Majestades irán en carrozas espectaculares, haciendo un pequeño homenaje a los abuelos y a los cuentos que suelen contar a sus nietos.
Bonita forma de valorar a los abuelos y la labor positiva que ejerce sobre el nieto el hecho de contarles cuentos desde muy pequeños.
Es muy gratificante también para el abuelo verle absorto en la historia que le estas contando.
Desde que tienen unos meses ya te escuchan con gran atención, como si quisieran comprender el significado del cuento.
Y lo mejor de todo, sabemos por nuestra propia experiencia que estas cosas tan simples y sencillas ocuparan un lugar muy importante en sus recuerdos de niño.

Para ti mi pequeño Diego.

30 de diciembre de 2010

LAS UVAS MILAGROSAS


Todos conocemos la tradición de tomar las 12 uvas, con las 12 últimas campanadas del año que termina, y esto dicen, nos traerá buena suerte en el año que empieza.
De lo que mas se habla es que empezó en 1909, dicen que por una gran excedencia de uva y unos cosecheros alicantinos avispados que inventaron esto para salvar la situación. (Esta es la versión mas conocida) aunque buscando encontramos otra mucho mas antigua y curiosa.
!Es esta que copio y pego!
En 1895 fue el primero en el que el Presidente del Consejo de Ministros cerraba el año con buenos deseos acompañados de uvas y champagne. Esto no fue más que la consecuencia de algo ocurrido en 1882 y que poco a poco consiguió implantarse en nuestra tradición.

¿Cómo surgió? Antes de 1882, las clases populares celebraban la Noche de Reyes por la calles de Madrid y hacían creer a los forasteros que la costumbre era salir en busca de los "Reyes" por la calle, de manera que los ridiculizaban, se reían de ellos y las calles se desmadraban. Entonces llegó la prohibición por parte del alcalde: todo el que quisiera celebrar la Noche de Reyes fuera de casa debía pagar, evitando los incidentes.

Hasta entonces, eran solo las familias acomodadas las que tomaban uvas y champagne en Nochevieja. Por eso, un grupo de madrileños, molestos por la prohibición, decidieron ridiculizarlos acudiendo a la Puerta del Sol a tomar las uvas a ritmo de campanada. Los datos apuntan que, al menos, se hizo así desde diciembre de 1896.

La prensa madrileña ya comentaba en enero de 1897: "Es costumbre madrileña comer doce uvas al dar las doce horas en el reloj que separa el año saliente del entrante". Al año siguiente la prensa animaba a seguir esta tradición con un artículo titulado "Las Uvas milagrosas".

FELIZ AÑO 2011