25 de febrero de 2012

PEDRO MERCEDES


Un día encontré la biografía del famoso Pedro Mercedes. pedromercedes.com
Me gustan las biografías, saber de la vida de personajes ilustres de la historia o de otros mas sencillos que fueron tocados con un don especial, y con su esfuerzo consiguieron llegar a ser reconocidos no solo en su ciudad, como fue el caso del gran maestro alfarero Pedro Mercedes y sus famosas cerámicas. Reconocido en su Cuenca natal y en todo el mundo.  


Botijo de toro iberico

En el año 1971 de la noche a la mañana por motivos de trabajo mi marido y yo nos encontramos viviendo en Cuenca, en una casa de alquiler. C/ San Lázaro 39.  
Pedro Mercedes y Angustias su mujer eran los dueños de aquella casa tan peculiar. Ellos vivían en otra preciosa justo al lado, que estaba encima del alfar.
 Era en el barrio de San Antón. La casa parecía un pequeño refugio a los pies del cerro. Tenía la entrada justo en la ladera  del cerro de “La Majestad” un cerro cubierto en gran parte por  pinos, de donde se proveían de leña desde tiempos remotos para aquel horno árabe.    
Al pasar al salón de la casa llamaba la atención las enormes vigas  de madera que cubrían el techo, este era de una altura impresionante y le daba a la estancia cierto aire medieval de castillo antiguo, el suelo de cerámica roja tenia dos alturas, al final subiendo tres escalones hechos también de vigas de madera, nos encontrábamos con la gran chimenea.
  A la derecha quedaban dos ventanas donde la vista se perdía entre los sauces y álamos de la orilla del río descubriendo parte del recorrido que hacían las aguas del Jucar.
Por su casa pasaban grandes personajes e intelectuales  para conocer su gran obra y saber de aquel hombre conquense que estaba siendo reconocido internacionalmente llamado Pedro Mercedes.
Esta casa la enseñaba con orgullo como si se tratara de una obra más de las suyas. En el tiempo que estuvimos viviendo allí, alguna vez llegó con  personajes famosos, locutores de radio de distintas emisoras, recuerdo a Juana Ginzo o Fernando Forner. (Podéis imaginar mi cara de asombro, al tener en mi casa a personajes que solo había escuchado en las novelas de la radio). 




Firma de Pedro Mercedes
Leyendo su biografía me llama la atención saber que le costaba mucho trabajo  desprenderse de sus obras. Al leer este detalle, mi marido y yo nos sentimos orgullosos de sabernos portadores del regalo que nos hizo un día al invitar a mi marido a ver su horno en el momento de sacar las piezas. Así con esa sencillez que lo caracterizaba, simplemente dijo. ¡Toma te lo regalo! Con estas cuatro palabras le puso en las manos una de sus piezas de cerámica más conocidas. El famoso Toro Ibérico.


Leyendo su biografía podemos ver los numerosos homenajes y reconocimientos que tuvo a lo largo de su vida. Algo muy significativo de cómo era, son las frases que dejo escritas. Una que me ha gustado mucho es esta. 

 “Lo importante no es ser el mejor, sino ser uno mismo” 

Todas estas frases y su vida como alfarero la podéis encontrar en esta página Web, pinchando el enlace (pedromercedes.com) nos lo regala su hijo Tomas Mercedes.

         Rafaela


    
           

      

                   

14 de febrero de 2012

ENCAJE DE BOLILLOS


 Ya en épocas muy remotas como en la de los Faraones, se ven vestimentas adornadas con este tipo de encaje, aunque no se le llamara de bolillos.

SIN TERMINAR

Encaje significa “labor tramada encajada entre dos telas”Y cuando hablamos de un trabajo minucioso y de mucha paciencia, decimos. Es como hacer encaje de bolillos.


Sobre su origen se ha especulado mucho, se habla de Venecia, Flandes, Italia. A España se cree que pudiera entrar  por Galicia  en la edad media, concretamente al pueblo de Camariñas, famoso por sus encajes y palilleiras.
Almagro es otra población muy vinculada a la tradición del encaje de bolillos desde el siglo XVI. Cuando se dice que una pieza es de Almagro, damos por sentado que se trata de un encaje de bolillos.

A partir de los siglos XVI - XVII toma su mayor auge  y en aquella época se ven los cuellos y puños de los grandes personajes  adornados con encajes de bolillos. Recordemos por ejemplo las gorgueras y vuelillos en las bocamangas de Velásquez.

En España hasta los años 50 o 60 se enseñaba a las niñas en las escuelas, considerándose algo imprescindible en la educación femenina pasando también de madres a hijas.

Existen varios tipos de encaje, todos ellos dentro de un arte que las bolilleras  llegan a dominar con verdadera destreza.

TERMINADO
Cuando hace unos años estuve en clases de bolillos, ya hice varios pañuelos para regalar.
El pañuelo que os presento esta hecho de “Flores de Guipur” con un total de 88 bolillos. Hace tiempo puse una foto con el trabajo bastante avanzado, en uno de mis primeros post. “Recuerdos de la Escuela” Desde entonces lo tuve abandonado por distintos motivos. Ahora una vez terminado, se me ocurrió hacer esta entrada y poner las dos fotos.
Os aseguro que no me han quedado ganas de empezar otro. 


Rafaela.






8 de febrero de 2012

HABLE CON LUISA


 Ayer hablé por teléfono con mi amiga Luisa, después de tantos años sin tener contacto, nos hemos encontrado. Que alegría tuvimos las dos al oírnos la voz y podernos contar nuestra vida en un momento. (Bueno mas bien cerca de una hora hablando)

Parecía que no hubiese pasado el tiempo. Al escucharla  comprobé que no ha perdido su buen humor, nos reímos del montón de años que tenemos y de muchas cosas más.

 Hablamos de aquellos tres años compartidos, rememorando tantos momentos vividos, ella recordaba unas cosas que yo tenia olvidadas, otras se las recordaba yo, y así nos paso el tiempo volando.

Quedamos en llamarnos de vez en cuando, para recuperar el tiempo perdido.

Como a las dos nos gusta mucho hablar, segurísimo que sera así, ahora lo tenemos más fácil.

Todo ha sido gracias al post que le dedique a ella, recordando un día de carnaval.
     

30 de enero de 2012

MI AMIGA LUISA


Ya quedábamos pocas chicas, todas iban saliendo del pueblo, había que buscar un futuro que el pueblo no podía darnos.
Siempre he dicho que todas las amigas que tuve en Conquista, colaboraron a que los días fuesen más llevaderos.

 Luisa, fue una de las amigas que tuvo que soportar por más tiempo mis días tristes, por ser una de las últimas que estuvo conmigo hasta mí salida del pueblo. Fueron tantas las confidencias compartidas con ella, que siempre me quedó la duda si quizás fui demasiado egoísta al hacerla participe de mis problemas.

Teníamos 15 años y mucho que contarnos, todos los ratos libres que nos dejaban nuestras obligaciones entre costuras, los pasábamos juntas.

En el pueblo las diversiones seguían siendo pocas. Los domingos por la mañana la misa y en la tarde un paseo por La Estación. Creo que en ese tiempo ya se hacían guateques pero no era para nosotras.

Ese año volvían los carnavales después de unos años de prohibición todo el pueblo estaba revolucionado por ese motivo, preparando sus disfraces y mascaras para esos días.

Llego el primer día de carnaval, todo en la calle era fiesta, las mascaras unas iban otras venían todas disfrutando de su anonimato. A nosotras solo nos quedaba mirar por la ventana con un poco de envidia. (Que nos vieran donde todo el mundo reía y se divertía no estaba bien, Teníamos luto).  

En un momento tuvimos la inspiración. Si nos disfrazamos podemos pasar desapercibidas, ocultas tras la mascara nadie nos conocerá, y reiremos como hace tiempo que no lo hacemos.

 Busque en el baúl de mi madre, había un vestido y una mantilla de aquel día que fue madrina, allí estaban también sus zapatos de tacón. Luisa que era alta y fuerte, se vistió como un elegante padrino, la madrina dando traspiés, y haciendo un gran esfuerzo por mantenerse sobre los tacones sin caerse, manteniendo el equilibrio gracias al brazo de su pareja.  

 Así fue como recorrimos las calles del pueblo, distorsionando la voz  y gritando para llamar la atención.

En el recorrido pasamos por la Calle Nueva. Justo en la puerta de La Iglesia vemos a Don Francisco el cura (con algo de respeto por nuestro atrevimiento, pero aprovechando la situación de la incógnita) nos reíamos con ganas, siguiendo el juego “del no me conoces”. El aseguraba conocernos, confundiéndonos con otra pareja,  pero no podía imaginar que tenía delante a dos muchachas del grupo que todas las tardes acudía al rosario, rezando y cantando a la Virgen como si nunca hubieran roto un plato.

Tal como habíamos  pensado, fue un rato para reír con ganas y sin miedo a que nadie nos conociera.

Cuando un día tuvimos que despedirnos, nos prometimos que nos seguiríamos contando todo lo que en nuestro día a día fuésemos viviendo. Las amigas nuevas que yo tendría en Madrid, los chicos que conociéramos, los novios. “Tenemos que contarnos todo hasta que cada una lleguemos a casarnos.” Que ingenuas, porque nuestro contacto duro un año  por carta, justo hasta el momento que nos echamos novio. 
Las amigas, sin darnos cuenta pasamos a un segundo lugar, más aun, cuando nos separaba la distancia. 
         

19 de enero de 2012

El Placer de Escribir


Este blog es ese diario que muchas veces tuve la tentación de empezar, pero se quedo  siempre en un intento.
Se que hay unas reglas a seguir al iniciar un blog y creo no salirme de ellas. Una de las cosas a tener en cuenta es un mínimo de corrección al escribir. Aun con algunos fallos –que sigo intentando mejorar- esto no me hará cambiar de idea y seguiré contando pequeñas historias que vayan surgiendo en mi vida cotidiana.  
Paso por algunos blog, que da gusto leer. Da igual el tema que traten, se nota en sus escritos la facilidad y seguridad con la que lo hacen. Hay que reconocer que son auténticos  profesionales de la escritura. Cuando los leo detenidamente me pregunto, ¿que hago yo aquí en este sitio? Luego tengo otros momentos que lo paso bien escribiendo y no pienso en nada mas, aunque alguna vez me encuentre en un verdadero  atolladero de pensamientos y palabras, al final veo con mas o menos satisfacción que supe enlazar los unos y las otras para que se pueda entender lo narrado, aun sabiendo a ciencia cierta que lo mío no pueda interesar a mucha gente, el no saber hacerlo mejor no creo que sea impedimento para escribir lo que uno siente en ciertos momentos. Eso no significa que nos creamos escritores. ¡Por lo menos no es mi caso! Es simplemente ese gustillo y placer que te engancha. Cuantas personas, gustándole  pintar, cantar o bailar,  siguen cantando bailando o pintando, solo por el mero placer de hacerlo, aunque jamás sean reconocidos.

Os dejo esta cita de J. Luis Borges. “Gracias a lo leído se cavan los cimientos de nuevas historias”  
Y esta  recopilación de frases de Julia Cameron  de su libro, El Derecho y Placer de Escribir.  
  ¿Por qué debemos escribir? 
Debemos escribir porque es propio de la naturaleza humana. Escribir nos convierte en dueños de nuestro mundo: lo hace directa y específicamente nuestro.   
Debemos escribir porque la escritura aporta claridad y pasión al acto de vivir. La escritura es sensual, experimental, sustancial. 
Debemos escribir porque es bueno para el alma, porque escribir nos permite ir creando una obra, un sendero alfombrado a través del mundo en que vivimos. 
Pero sobre todo debemos escribir porque todos somos escritores, llamémonos así o no. 

3 de enero de 2012

SOÑANDO EN REYES


De niños todos hemos soñado alguna vez con la noche de Reyes, seguro que todos hemos tenido una noche en la que el deseo era más especial que nunca.
Con 12 años sabes con toda seguridad el camino que traen Los Reyes Magos. Aun así cuando deseas algo con tantas ganas, quieres volver a esos días de total inocencia y que el milagro que pides sea escuchado por sus Majestades.
Lo que deseaba con todas mis fuerzas aquel año de 1959, solo eran libros para seguir estudiando ¡No era tanto lo que pedía! era solo los libros necesarios y por supuesto el permiso de mi padre para continuar en la escuela.
Ya sabía que la escuela había empezado en Septiembre, y que todas las compañeras habrían vuelto a ella (no las había vuelto a ver desde que terminaron las clases). La decisión de que no iría más,  la habían tomado mis padres en Julio cuando terminó el curso y se que me costo días y días de llanto, repitiendo que no había terminado, que justo en ese ultimo año es cuando mas interés le había puesto y entendía perfectamente lo significaba estudiar. Les contaba que la maestra me consideraba en el grupo de las que tenían cualidades para continuar y llegar hasta el bachiller. Nada les hizo cambiar de idea. ¡Tú ya sabes las cuatro reglas! Me decían. Mas que suficiente para una “mocita” ¡Si eso mismo lo pidiera tu hermano seria otra cosa, pero las chicas tienen que aprender a coser, a guisar y a cuidar niños! 

Pase aquel verano entretenida cosiendo donde Emilio, el sastre de la estación de La Garganta. A últimos de octubre nació mi hermano. Ni siquiera este acontecimiento tan esperado me hacia olvidar que podía haber seguido yendo a la escuela, por eso cuando se acercaba la fecha de Reyes tenia la ilusión y lo repetía una y mil veces. Si pudiera pedir algo para esa noche tan mágica, seria esos ansiados libros, no importaba que fueran muchos y difíciles, yo me los aprendería todos de carrerilla como aprendí  aquellas lecciones cantadas a coro, los Reyes Godos o el poema de “La Vaquera de La Finojosa” o la tabla de multiplicar cantada con aquel soniquete tan peculiar.
 
 A lo largo de la vida y en distintas situaciones eché en falta muchas veces los estudios. Me tuve que conformar con lo que me enseñó la escuela de la vida, aprendiendo de todos los que fui encontrando por el largo recorrido de mis días.      
   
Dicen que se suele inculcar a los hijos lo que a uno nos quedó pendiente de hacer en nuestra vida. Ese fue mi caso, un poco obsesionada les hice ver a los míos una y otra vez las ventajas de tener estudios en la vida. Tuve suerte, mis tres hijos fueron magníficos estudiantes y me  premiaron consiguiendo estudios superiores, lo que desde muy pequeños les contaba que a mi me hubiera  hecho tanta ilusión tener.       


     

16 de diciembre de 2011

POSTAL DE NAVIDAD


Lo mejor que se me ocurre para felicitaros estos días ha sido elegir este bonito árbol lleno de madroños. Al echarle la foto me puse a soñar. ¿Y si a cada uno de los muchos madroños que tiene se le pudiese pedir un deseo ¿y si estos fuesen concedidos?
Como el madroño tarda todo un año en madurar podemos pensar que tiene 365 frutos, según fuesen madurando serian deseos concedidos.
Quisiera de corazón, que todos vuestros deseos fueran hechos realidad durante el próximo año.
Un fuerte abrazo.

1 de diciembre de 2011

LA NATACION Y SUS BENEFICIOS



Nadar es una acción que el ser humano ha desarrollado desde su aparición como especie.

Ya los griegos, los fenicios y egipcios eran magníficos nadadores, todos ellos tenían una excelente relación con mares, lagos y ríos, así como posteriormente su actividad marítima al tener que buscar sus alimentos en el agua

Si buscamos benéficos de la natación, encontraremos que la natación es uno de los mejores deportes que existen al estimular todos los músculos del cuerpo con el mínimo esfuerzo, al estar en contacto con el agua sientes una sensación de placer que ayuda a liberar tensiones y estrés.

Nadar tiene grandes beneficios para el corazón y los pulmones, además se activan procesos cerebrales relacionados con el manejo del espacio, precisión de movimientos junto con la focalización y concentración mental en objetivos fijos. Al estimular nuestro cerebro la sensación de bienestar es real, al procesar esa información nuestro cerebro responde con la producción de endorfinas, las hormonas asociadas a la felicidad y placer.

Para personas con problemas de espalda la mayoría de las veces es el deporte recomendado, le mejorara mucho su lesión sobretodo por el aumento de masa muscular y la elasticidad de las articulaciones

Lo ideal es enseñar a los niños desde bebes, pero si no ha sido así y llegas a la edad adulta sin saber nadar “como a sido mi caso” apliquemos el refrán. Nunca es tarde… Solo tienes que pensar un poco en todas las ventajas que este deporte puede aportar a nuestros huesos y el bienestar general que sientes cuando llegas a dominarlo.

Os cuento que para mi no fue fácil, se me había ido la mitad de la vida intentando aprender a nadar sin conseguirlo. Cuando me recomendaron piscina para acabar con los problemas de lumbalgias que padecía cada cierto tiempo, no podía imaginar que un día consiguiera deslizarme en el agua de la manera que lo hago. Solo hizo falta ponerle interés, mucha constancia y en un periodo de tiempo te encuentras disfrutando de los días que toca piscina, es cuando realmente te das cuenta de lo acertada que fue la elección de esta actividad.

20 de noviembre de 2011

ABUELOS Y NIETOS


Hace unos días he sido abuela por segunda vez.
Cuando nace el primer nieto sientes un sin fin de emociones, una inmensa alegría junto con la novedad de vivir la experiencia de ser abuela por primera vez.
Cuando llega el segundo las emociones son las mismas pero con la seguridad de saber los días de felicidad que se irán sucediendo durante la etapa de su crecimiento como los ya vividos con el primero. Cuando empiece a llamarte abuela y te de el primer abrazo, cuando te pide que no te vayas tan pronto o que no tardes tanto en volver porque te echa de menos.
Según ellos van creciendo, te vienen a la memoria momentos idénticos a los vividos cuando nacían tus propios hijos.
Retrocedes tanto en el tiempo que incluso alguna vez sin quererlo le llamas por el nombre de su padre creyéndote que sigue siendo aquel niño que no creció, hasta te confundes y le dices, ¡ve con papa! cuando en realidad lo que quieres es referirte al abuelo.
Nos sentimos como si los años no hubiesen pasado ¿será por eso que todos decimos que los nietos rejuvenecen?
Otros dicen que a los nietos se les quiere más que a los hijos. ¡Una expresión con la que no estoy de acuerdo! El cariño puede ser tan intenso o igual al que sentimos por nuestros hijos, pero no creo que pueda ser mayor, solo que ahora lo estamos viviendo de nuevo y esta mas cercano.
A los nietos podemos dedicarles mas tiempo de juegos, el rato que estamos con ellos es solo para darle cariño y mimos, les damos aquello que quizás a los hijos no pudimos darle, los besos que al crecer el hijo se pudieron quedar rezagados, los recuperas besando a su hijo. Es como volver a tenerlo en brazos y recibir de nuevo aquellas tiernas sonrisas que habían quedado en el olvido.
En definitiva el amor a los nietos es distinto al experimentado con los hijos.
Los nietos son una inyección de vida para los abuelos, y nada más relajante para un abuelo que los besos y abrazos de un nieto.
Ahora bien al igual que existen cursillos para padres ¿Porque no los habrá también para abuelos? Se da por entendido que la abuela por su edad y experiencia lo tiene que saber todo, nada mas lejos de la realidad, las generaciones de padres e hijos son diferentes y por lo tanto cambia la forma de criar y educar a un niño.
Son los padres los que ahora deben tomar las decisiones para educar a sus propios hijos.
Los abuelos tenemos que respetar el rol de los padres aunque nos cueste, pero también algunos hijos piensan que es obligación de los abuelos abandonar su vida para dedicarse por completo a los nietos cuando los padres tienen que cumplir otras obligaciones.
Los abuelos no estamos para educar sino para dar cariño.


Rafaela.

4 de noviembre de 2011

PARQUE "EL CAPRICHO" MADRID





Cascada en la Ria.




Solo una visita al parque El Capricho, para quedar impactada por la belleza natural que esconde este pequeño rincón en la Alameda de Osuna.La duquesa de Osuna, una de las mujeres más poderosas y cultas de la nobleza en el siglo XVIII, se encaprichó de una antigua casa labriega a las afueras de Madrid, que pertenece al distrito de Barajas.
Casino de baile.

La Duquesa quiso construir una villa de relax donde evadirse de los deberes y compromisos de la Corte a los que estaba obligada ya que fue mecenas de artistas, toreros, e intelectuales de la época.


El Capricho, con una extensión de 14 hectáreas esta considerado como uno de los parques más bellos de la capital y el único que existe en Madrid de estilo Romántico .




El parque alberga una importante riqueza botánica, escultórica y artística.
La entrada nos lleva por el paseo de Duelistas, pasando por La plaza de los Emperadores, donde vemos los bustos de doce emperadores romanos y la Exedra,
el templete de Baco, la fuente de las Ranas y otras muchas esculturas y fuentes que vamos a encontrar durante todo el recorrido.


Son tres tipos de jardines los que encontraremos en este parque. El parterre o jardín francés, con su uniformidad en árboles y setos, justo en frente de la fachada del Palacio.


 El giardino italiano, con majestuosos árboles y setos combinados de tal forma que se puede disfrutar de la hermosa pradera que se extiende debajo de estos, con bancos colocados estratégicamente que invitan al descanso y poder admirar los pinos y álamos centenarios. Observando entre sus ramas con un poco de paciencia podremos contemplar alguna simpática ardilla. 

Por ultimo, el jardín paisajista ingles, este es el de mayor extensión de terreno, aquí la vegetación crece natural y de una forma pintoresca haremos el recorrido por multitud de caminillos trazados que te van introduciendo en una autentica aventura al ir encontrándonos por sorpresa con las distintas construcciones, como la Ermita donde vivió un ermitaño autentico, el Abejero o palacio de las abejas desde cuyo interior se podía ver como trabajaban estas en sus celdas, la Casa Cañas o embarcadero, donde montaban los invitados en falúas y tras un placentero paseo por la pequeña ría, pasando bajo un precioso puente de hierro y un lago con una pequeña isla que tiene una gran cascada de agua en el centro, acompañados todo el recorrido por patos y cisnes, hasta llegar al Casino de Baile donde se celebraban las famosas fiestas que organizaban los Duques. Este bonito edificio esta construido encima de un manantial que alimenta de agua la ría, justo debajo podemos ver la figura de un jabalí.

La Casa de la Vieja es una de las construcciones que representan el mundo rural de la época, tiene un pequeño huerto con distintas hortalizas dependiendo la estación del año.

Calabazas en el huerto.


Hay tanta naturaleza que admirar que es difícil describirla con palabras.
Todo un placer para los sentidos. 


      Rafaela

20 de octubre de 2011

AMOR DE ADOLESCENTES

http://www.youtube.com/watch?v=Utd9cHBPfRA&feature=related

Son solo niños, no tendrán aun los trece años pero con sus miradas se dicen todo lo que necesitan para sentir ese revolotear de mariposas en el estomago que les hace felices. No tienen edad, a esa edad solo se sueña, cuando sean mayores ya se dirán todo lo que sus corazones de adolescentes sienten.
Su ilusión es poder cruzarse en la calle y mirarse, solo mirarse, hablar para ellos esta prohibido rompería el encanto de ese amor platónico que sienten uno hacia el otro.

La edad de los juegos ya ha quedado atrás, las ocasiones de encontrarse son pocas, hay que dejar pasar ese tiempo de espera entre la adolescencia y esa otra edad más adulta.

El sale al recreo de la escuela con su bocadillo o bollito en la mano buscando el sol junto a unas portadas verdes que hay en la otra acera, sin prisas, saborea el tente en pie de media mañana. Puede que tenga sus problemas típicos de estudiante, pero esos veinte minutos se siente feliz, porque intuye que desde alguna ventana no muy lejana (aunque no se deje ver). La niña le observaba, anhelando que ese rato se alargue el mayor tiempo posible, deseando que él, en cualquier momento dirija la mirada hacia la ventana y así ella imaginar que la esta buscando, que quiere verla una y otra vez como ella a él.

A la muchacha nunca antes la miraron de ese modo. Hasta ahora todo para ella habían sido complejos. Es la edad del cambio, piernas flacas y larguiruchas, pelo lacio y color no muy definido, de un castaño oscuro y feo, no le gustan sus vestidos, lo que no ayuda mucho a que se pueda sentir bien. ¡Solo esa mirada tan especial la hace sentir la mas bella del mundo!
Uno y otro los mismos sentimientos, los mismos deseos, sin acabar de entender lo que les pasa, pero creyendo tener claro que se gustan y quieren estar juntos.

Cuando por fin un día se deciden a hablar, cuando se sienten cerca y se miran de frente, todo ese cuento de hadas se desvanece. Solo hacen falta dos palabras para entender que ni aquella mirada era tan especial, ni lo que tienen que contarse es tan mágico como lo habían forjado cada uno en su imaginación.
Con cierto desconsuelo se separan sin ni siquiera decirse adiós, cada uno por su lado con cierta pena por haber despertado de aquel bonito sueño.
Eran solo ilusiones idealizadas.
¡Simplemente es un amor de adolescentes! 


Rafaela.

7 de octubre de 2011

VIAJES CON MI MADRE



Pocos recuerdos tengo de mi madre, pero los pocos que tengo los guardo como si no hubiera pasado el tiempo.
Parece que fue ayer cuando ella me contaba que vine al mundo en Aldea de Cuenca
(Córdoba)
Aldea de Cuenca era el pueblo donde mi madre nació.
Viviendo ellos en La Garganta, me contaba que se fue unos días con sus padres, Rafael y Antonia, para que yo naciera allí. Pero cosas de aquellos años, hasta pasados dos días no me registraron en Conquista, y así consta en mi carné de identidad, ósea que figuran en realidad dos días menos y tampoco es real el pueblo donde nací. ¡Menos mal que no me cambiaron de provincia! Al menos los dos pueblos son de la provincia de Córdoba.

Después de aquel primer viaje de vuelta en mis primeros días de vida, hice algunos mas con mi madre a Aldea de Cuenca siempre que había que visitar a los abuelos.
El recorrido desde el punto de vista de hoy no era de muchos kilómetros, pero se tardaba día y medio en llegar. El viaje se hacia en aquellos trenes antiguos con los vagones y asientos de madera.
Montábamos en La Garganta, siguiente pueblo Conquista. El tren hacia su recorrido por el hermoso Valle de los Pedroches pasando por 10 estaciones más, hasta llegar a la gran estación de Peñarroya. A este pueblo siempre se llegaba de noche, tenia cantidad de vías por las que había que cruzar saltando entre el ruidoso trajín de la maquinas haciendo sus maniobras. No muy lejos de la estación dormíamos en una pensión, para continuar al día siguiente y pasando por otras tres o cuatro estaciones llegábamos a La Coronada, de este pueblo salía un autobús o viajera que nos llevaba a Granja de Torrehermosa y luego andando unos tres kilómetros hasta la Aldea.

No puedo recordar cuantas veces hicimos aquel viaje ella y yo. Si recuerdo con toda claridad como era el traqueteo del tren y el silbido de la maquina de vapor cuando iba llegando a las estaciones. Casi todas construidas en dos alturas, en la parte de abajo estaba la sala de espera y arriba la vivienda, algunas tenían macetas en las ventanas, o rosales en la puerta, en otras había una hilera de eucaliptos que se podían divisar desde lo lejos con un reloj grande colgado en la fachada y el jefe de estación recibiendo al tren con su banderín, para luego pasado un tiempo dar la salida haciendo sonar su silbato.
A mis pocos años ya sabía apreciar la belleza del paisaje según avanzaba el tren pasando encinares y suaves colinas, viendo las piaras de cerdos ibéricos por la dehesa corriendo asustados cuando la locomotora sonaba su portentoso silbato, que seguro seria intencionado por el maquinista para provocar tal alarma a los pobres cerdos. Recuerdo la forma de entretenerme intentando contar las encinas que se iban quedando atrás.
Los asientos de madera de aquellos trenes, oía decir que eran incómodos, pero de pequeña para nada notas esa incomodidad, solo se que me dormía encogida en el asiento y la cabeza encima de mi madre o en sus brazos cuando no había sitio libre.

En el tren se llevaba aquella cesta de mimbre con asa en el centro y dos tapas a ambos lados, con la tortilla, las morcillas, el queso y el pan para comer durante todo el viaje. (Y siempre algo para llevar a los abuelos) Era muy curioso como hacían amistad los viajeros charlando, y como a la hora de comer se ofrecían unos a otros de lo que llevaban, otras veces se prestaban la navaja, como fue el caso de mi madre una vez que se le olvido. En aquel mismo viaje por la noche en la pensión que teníamos que dormir, mi madre pronto le buscó solución para partir una pequeña sandia con un golpe en el lavabo, asunto arreglado. Nada de quedarse sin comer sandia por no tener navaja.


De aquella pequeña Aldea no recuerdo mucho, solo la casa de los abuelos, tenía un comedor grande con habitaciones a los lados y al fondo la puerta que daba al patio, en el comedor a la derecha un fogón o chimenea, como si fuera un horno pequeño, que solo se le ponía paja prensada, para cocinar no estaba mal pero a la hora de calentar dejaba mucho que desear. Mi madre acostumbrada a las buenas lumbres de San Serafín, la oía quejarse de pasar frió en los días que estábamos allí si alguna vez fuimos en invierno.

18 de septiembre de 2011

LA BUENA COSTUMBRE DE SALUDAR

El otro día un paisano puso en Facebook el artículo que Arturo Pérez Reverte escribió el día 12 de Septiembre en XL Semanal. Hablaba sobre la costumbre de saludar y la forma en que se fue perdiendo, no solo en las grandes ciudades como seria normal también en pueblos, y lo que llama poderosamente la atención, hasta en las distancias mas cortas parece que se evita saludar.

El saludo siempre fue lo primero que nos enseñaban desde que aprendíamos a hablar. Quien no recuerda dar los buenos días al levantarse y por la noche al acostarse dar las buenas noches además de un beso a todos los de la casa, cuando éramos pequeños.

Los mayores al salir a la calle iban saludando a todos los que encontraban a su paso. Según iban pasando las horas del día cambiaban las palabras del saludo. Buenos días fulanito, el otro contestaba, buenos días menganito, a partir de la comida se decía, buenas tardes y al anochecer, buenas noches.

Otro saludo que se usaba mucho era el adiós, contestando el que lo recibía, valla usted con dios. Por cierto que este saludo, el más usado en otros tiempos, ha sido sustituido por el hola, o hasta luego. Si alguna vez dices adiós, se te quedan mirando como si hubieras dicho algo extrañísimo y nunca jamás escuchado.

Todo esto me trae recuerdos de cuando en el año 66 llegamos a Madrid. El barrio al que vinimos era un barrio de casas bajas en la periferia, para traer agua a la casa había que pasar muchas horas en una fila en la fuente.
Fue a la mañana siguiente de nuestra llegada, mi tía con sus costumbres del pueblo lo primero que hizo fue ponerse a barrer la puerta, ya le extrañó que la gente que pasaba no le diese los buenos días, pero el colmo para ella fue, cuando al ir a la fuente dando los buenos días a todo el que encontraba en el trayecto que tuvo que recorrer, nadie le contestaba, tampoco al llegar y dar los buenos días le respondió nadie, solo la persona que estaba la ultima en la fila le dijo. Yo doy la vez!

Llego a casa malhumorada y jurando que no volvería a saludar a nadie del barrio en su vida. Además de la pena que sentía al tener que salir de del pueblo, se encontraba con la mala educación que tenía la gente que no decía ni los buenos días.

Entiendo que ella pensando que solo se cambiaba de pueblo quisiera seguir con sus buenas costumbres. Lo que esperaba mi tía de un barrio de Madrid en el cual no conocía a nadie era mucho pedir, pero que siga pasando al día de hoy en recintos cerrados de viviendas, como jardines, portales o soportales, aunque seamos muchos vecinos cuando te cruzas a diario con ellos, incluso en el propio portal, al decir buenos días, todavía hay personas que les cuesta contestar con un simple hola de cortesía.


Rafaela.

7 de septiembre de 2011

SINDROME POSTVACACIONAL


Después de mas de un mes totalmente olvidada de Internet y del blog. Tengo que decir una cosa. ¡Creo que me siento atacada por el síndrome postvacacional! No encuentro el momento de pensar en algo para escribir en el blog. ¿Será eso lo que me pasa?

Hace pocos años, que sabemos que existe este síndrome. Aunque no esta reconocido como una enfermedad, al día de hoy se esta estudiando y cada vez se le esta dando mas importancia.

Aquello que en los 70, 80, 90, años de mi época laboral solo se le llamaba “preocupación” “agobio”, aquello que sentí tantas veces después de las vacaciones y me hacia perder el sueño y la tranquilidad.
Lo de la vuelta al trabajo, sin saber que hacer con los niños porque el colegio no empezaba hasta mediados de Septiembre, haciendo una y mil cuentas para poder comprar tantos libros, que normalmente no eran solo para uno, si no para tres, además de uniformes, chándal y zapatos, porque los niños crecían. ¡Y con que rapidez crecían cada año! Aquel sin vivir que se sentía por estas fechas, no era otra cosa que síndrome postvacacional.

Dicen los expertos en el tema, que hace años no se hablaba de este síndrome porque no existía, más bien creo que nadie por entonces se planteaba que aquello que nos pasaba fuese una enfermedad.
A nadie se le ocurría pensar que después de unos días de descanso, tuvieses que ir al medico, por no tener ganas de ir al trabajo o por echar de menos los días tumbado al sol sin tener horarios nada mas que para pasarlo bien.
Esa desgana se supera con saber organizar el tiempo, sin dar mayor importancia a los síntomas que se notan, y poniéndose de manos a la obra que tengas por delante, buscando ratos de ocio en actividades que te gusten. En definitiva tratar de sacarle algo positivo a la vida cotidiana
Es normal que agobie la vuelta a la rutina, pero no es para tanto, solo es un poco de cuento, al sentir la añoranza de los días de ocio.


En mis años, le cuentas al medico estos síntomas y poco menos que te manda a “freír espárragos” como se dice vulgarmente.
Espero que lo mio sea pasajero.

12 de julio de 2011

POSTALES ANTIGUAS







Todos los de mi época -años 60- recordareis cuando se felicitaba en los cumpleaños con aquellas postales antiguas. A mi me parecían preciosas cuando las veía en casa de la abuela. Recuerdo unas con parejas de niños o de novios, también las había de flores, con pájaros o gatitos y en la parte posterior se escribía una dedicatoria cariñosa y la fecha.

Cuanto amor desprendían aquellas miradas de rostros con tonos sonrosados dulces y angelicales que irradiaban felicidad -Ya dudaba yo que existiese tanta perfección- Me gustaba mirarlas una y otra vez imaginando historias sobre sus vidas. Que felices se les veía, su cara lo decía todo. Seria así su vida en realidad. Las niñas y niños con preciosos tirabuzones y bonitos vestidos, las parejas de novios mirándose con ternura como si solo existiesen ellos dos olvidándose del mundo. Vivirían en grandes palacios rodeados de jardines con bonitas fuentes, jardines llenos de rosas, claveles o pensamientos como los que veía en esas postales que cada cumpleaños les regalaban sus novios a mis tías.


Me gustaba la costumbre que tenían ellas - mis tías- de cada verano forrar sus sombreros por dentro con bonitas telas y en el fondo cosían la postal con la dedicatoria del novio, de ese modo llevaban durante todo el verano su recuerdo.
En verano el sombrero era algo imprescindible para salir al campo y debajo del sombrero un pañuelo que les cubría casi por completo la cara.


        Rafaela.

13 de junio de 2011

TRISTES RECUERDOS

Hace unos días he tenido que asistir al entierro de un primo de mi marido. No era mayor, tenia 57 años, una edad estupenda, para haber podido disfrutar de sus hijas y nieto. Una grave enfermedad se lo ha llevado sin darle tiempo a más.
En esos momentos tan duros para toda su familia, mujer, hijas y hermanas, lo más triste era ver a sus padres, tan mayores, rotos por el dolor de vivir el entierro de su hijo. Nunca estamos preparados para una muerte, mucho menos para la de un hijo. “Esto se escucha decir ante un caso así”.


Cuando por desgracia tengo que acudir a algo tan triste (que según pasan los años va siendo más veces que las que una quisiera) Siempre me vienen a la memoria recuerdos tristes como el día que perdí a mi madre, cuando solo tenía 13 años. Fue un 29 de Junio, recuerdo que en los años 60 se celebraba la festividad de San Pedro y San Pablo.
Que difícil es describir la sensación de vació que sientes a tu alrededor. Como decía antes, para perder a un ser querido nunca estas preparada, pero con tan pocos años menos, nunca antes has pensado en semejante tragedia, si algo oíste sobre la muerte, no ponías mucha atención, eso nunca te pasaría a ti.

Te llega por sorpresa, notas que no estará nunca mas. La viste con tus propios ojos, te dijeron que la besaras, y tú te abrazas a ella, queriendo que se levante, y lo que encuentras es un cuerpo rígido, y al besarla notas algo tan frió como es la muerte. Como es posible, cuando poco tiempo atrás, sus besos y abrazos era el mejor calor que tenias en la vida. Piensas que debe ser un sueño, todo esto no te puede estar pasando. Solo encuentras algo de consuelo escondiéndote a llorar, preguntándote porque, porque paso todo esto, quien tiene la culpa que de un día para otro te cambie la vida de esa manera. La quieres buscar mirando por los balcones hacia una calle y otra, crees que la veras venir por la esquina, notas su presencia detrás de ti, pero cuando te das la vuelta, vuelve a estar detrás tuya, notas sus brazos abiertos, como diciéndote” no te preocupes estoy aquí" pero eso no te tranquiliza, al contrario, te da miedo, sabes que no puede estar, es solo una ilusión.Pasan los días, y el desconsuelo es tan grande, la amargura tanta, que te vuelves un poco egoísta pensando solo en tu tristeza, culpando a tu ser querido por haberte dejado en este mundo.


Escuchas comentarios, sobre la pena que das a los demás. Que según pasen los años la echaras mucho de menos. Que ya no serás una niña como las otras, por el luto no podrás salir en años, con lo cual los juegos en la calle se acabaron, salir a la feria ni pensarlo. Llegue a odiar los Domingos y Festivos, era cuando mis amigas se marchaban vestidas de fiesta, siempre les agradeceré, que nunca dejaron de pasar antes por mi casa.


No crees que esto se pueda olvidar con el paso del tiempo. Tu mundo hasta ese momento era tan pequeño, que no te paras a pensar que habrá gente pasando momentos parecidos a los tuyos. Así días y noches hasta que pasado un tiempo largo, logras superarlo y te acostumbras a su falta y a vestir siempre de negro.
Intentas hacer todo lo mejor posible para que nadie diga. Como falta la madre!


Y poco a poco, te vas animando porque eres joven, pero te acompleja tener ganas de reír estando de luto, te gusta ir al cine y te sientes mal creyendo que te critican por ello, pues todavía tu vestido es negro.


Cuando recuerdas esos tristes años, piensas que después de aquello, solo una enfermedad te puede vencer en la vida. Si aquel tiempo lo superaste sin sicólogos, todo lo demás puede ser más fácil.





1 de junio de 2011

MIS ADORABLES VECINOS, LOS PAJAROS


No es que me haya vuelto ornitóloga, solo que sin más remedio tenía que hablar de mis vecinos los pájaros. Resulta de lo más entretenido y divertido observar estas pequeñas aves tan variopintas que parece que encuentran su paraíso en ese pequeño terreno. Allí todos conviven en buena armonía.
En este lugar se dan cita todos cuando los arboles se empiezan a llenar de hojas. No solo están los ya mencionados Mirlos, también se escuchan los sonoros silbidos de la Oropéndola. Digo se escuchan, porque a este bonito pájaro es muy difícil verle, ya que se posa en los altos y frondosos chopos y aunque tiene un plumaje muy vistoso en el que predomina el color amarillo en el macho, y un tono verdoso en la hembra. Se camufla entre las hojas y solo se le ve cuando se mueve con un vuelo alto, rápido y largo hasta los árboles vecinos. La Oropéndola pasa por mi jardín dos veces al día, una por la mañana y otra a última hora de la tarde. (Hace como si de una visita rápida se tratara). Siempre viene la pareja uno detrás del otro, alegran con su canto como media hora y se marchan tan rápido como llegaron, volviendo a pararse en los arboles mas altos que encuentren, saludando a todo el que quiera escucharlos. Esta ave se encuentra como especie amenazada.
El Ruiseñor suele llegar en Abril y cada año ocupa el mismo nido donde crio por primera vez, puedo decir que es un vecino habitual y el más apreciado que tengo hasta el otoño, por su hermoso canto esta considerado como el rey de los pájaros cantores, parece no tener descanso, en época del apareamiento se les suele oír hasta altas horas de la noche. El nido lo tienen en arbustos bajos y frondosos, casi a ras del suelo, como por ejemplo en el romero, hiedra, o aligustre. Es un ave pequeña y por lo tanto también es muy difícil de ver.
En un chopo seco, hizo su nido el Pájaro Carpintero, algo ruidoso hasta que termina de hacer el agujero que le lleva su tiempo. Suena como una especie de tamboreo repetitivo toc, toc, toc al golpear con el pico el viejo tronco. Suele taladrar a primeras horas del día, y para verlo hay que armase de paciencia, una vez terminada su labor, es silencioso, entra y sale muy rápido del hueco que utiliza para anidar de noche.
También esta la Tórtola que hace su destartalado nido, con cuatro palos mal puestos en las primeras ramas de un chopo, siempre a poca altura. Se puede ver la pareja junta hasta que tienen los huevos a partir de ese momento, uno de los dos estará en el nido mientras que el otro vigila desde un sitio alto, se pasa horas sobre la antena de la televisión y en las horas estivales del día, cuando todos los pájaros callan, se escucha su cansino y ronco ronroneo, rourr-rourr-rourr (La podemos llamar la vecina pesada, charlando en el patio a la hora de la siesta).
Tenemos el noctambulo Cuco, imposible de localizar porque su actividad es siempre de noche, solo podemos identificarlo por su inconfundible canto pausado cu-cu, cu-cu. Esta ave canta cuando todos duermen, es una de las primeras aves que nos anuncia la primavera, se le puede oír a partir de la media noche durante una o dos horas.
No puedo olvidar los bulliciosos y multitudinarios Gorriones. De todos mis vecinos, son los que más trabajo me dan, por lo que ensucian, ellos son fijos, no se marchan nunca, les encanta la presencia del hombre, aquí crían su numerosa prole año, tras año. El Gorrión junto con la gruñona Urraca (que siempre parece estar malhumorada y peleando con alguien) pasan los inviernos sin temerle a las tremendas heladas de estas tierras de Castilla La Mancha.
Todos se encuentran con el derecho de ser los primeros en probar las cerezas, ciruelas, manzanas o uvas. Sera como premio a no tener pereza a la hora de brindar sus alegres trinos.

21 de mayo de 2011

EL MIRLO COMUN



No hablo de uno, ni de dos, sino de muchos mirlos que en esta época del año alegran el amanecer en el campo. Llevo años observándoles y por más que los miraba, nunca pude saber tanto sobre ellos.
Hoy quise saber de su vida y costumbres, he sabido lo que difícilmente podía aprender de ellos con pasarme horas mirándoles. Son muy astutos y se mueven en el suelo dando saltitos, cuando vuelan lo hacen con vuelos bajos y no muy largos, hacen sus nidos en setos de jardines, aligustre, y debajo de alguna teja de tejados bajos.
Disfrutar de su canto sobre todo al amanecer y al caer la tarde, es todo un placer, por la infinidad de gorjeos que puede tener en sus trinos. Se puede decir que el mirlo silba, toca la flauta, llama o charla.
Había podido comprobar que no canta igual el mirlo de Madrid, que el del campo, pero no sabía porque. Es por su capacidad de imitar todos los sonidos que tiene a su alrededor. Si lo escuchas detenidamente creerás estar escuchando distintos pájaros por la facilidad de cambios que puede tener.
Canta desde enero hasta la última semana de julio y con más intensidad en primavera, en la época de apareamiento y cuando reconstruyen el nido que reutilizan de un año para otro. Esta especie es monógama, la fidelidad es la regla general hasta la muerte de uno de los dos. Se alimenta de insectos y frutas.
Siempre he mirado el mirlo negro, que es el más común en la zona. Es de un negro intenso azabache que contrasta con el amarillo del pico y un aro alrededor de los ojos también amarillo. Por más que buscaba nunca supe diferenciar la hembra del macho, ahora se que la hembra es de color mas parduzco, y se mueve menos que el macho porque se ocupa todo el tiempo del nido. A veces suelen tener hasta tres generaciones por año.

17 de mayo de 2011

TERESA Y LA CRUZ DE MAYO

En el mes de Mayo el mes de las cruces, no puedo dejar de recordar a Tere. Una persona que vivía este mes con autentica pasión. Desde el día tres que era el cumpleaños de mi padre, ya tenía la Cruz puesta. Quizás ella no sabía exactamente el origen de esta celebración, pero si la seguía con la tradición de nuestro pueblo.

Allí en La Garganta, era costumbre de poner una Cruz o altar en muchas casas. Engalanada con la mejor colcha o tapete que se tuviera, adornada la base con romero y flores, muchos floreros y estampas de la virgen, grandes macetas alrededor en el suelo, la pequeña cruz presidia un lugar privilegiado en la casa.

El venir a Madrid, a Tere no le hizo cambiar sus costumbres. Aunque las casas eran más pequeñas que en el pueblo, ella se las ingeniaba para buscar un rinconcito y poner su Cruz todos los años, y durante todo el mes no le faltaban las flores. (Esto y otras muchas cosas, me contaba ella) que le hacían estar un poco mas cerca del pueblo. Yo no podía entender como siendo las dos de la misma edad, a ella no se le olvidaban las fiestas y costumbres de su tierra. Cosas que a mi me costaba recordar, o no las tenia en cuenta.

Hasta los doce años Tere y yo, fuimos compañeras en la escuela, hicimos la Comunión el mismo día, amigas podemos decir, teníamos la misma edad y nuestros padres también se conocían como era normal en un pueblo pequeño.

Nadie podía pensar que pasados unos años (al faltar mi madre) ella seria la madre de mis cuatro hermanos pequeños. De los que me siento orgullosa al sentir como me quieren, como también yo los quiero a ellos.

Siempre la llame Tere y ella a mi Rafi, igual que lo hacíamos desde pequeñas. Así fue como vivimos en nuestra juventud, las dos teniendo niños casi al mismo tiempo. Los suyos eran hermanos míos y tíos de mis hijos, de echo hay algún tío mas joven que el sobrino. Sonaba un poco raro que mis hijos la llamaran abuela siendo tan joven, pero ella así lo quería y así lo vivía, decía que no le importaba, ya que eligió a mi padre con todas las consecuencias aunque la diferencia de edad era de veintidós años se adaptaron el uno al otro y fueron muy felices.

Tere murió muy joven hace once años, solo tenía cincuenta y uno, se fue en los mejores años de su vida. Conoció su primer nieto, pero se perdió a otros cuatro que vinieron después.
La vida tiene injusticias. Mi padre que pensó siempre que por lógica faltaría antes que su mujer, la vida le jugo otra mala pasada y tubo que vivir su perdida, que solo supero a duras penas cuatro años mas.

Los recuerdo a los dos con mucho cariño. A mi padre por ser él, a Tere como su mujer durante treinta y tantos años, con todos los momentos buenos vividos y otros también de duras enfermedades. Tere siempre estuvo ahí.
Así fue la convivencia en familia.